PrensaToday

El presidente de EEUU destituye al director del FBI

Pocas horas después de que el director del FBI, James Comey, reconociese errores graves en su declaración ante el Comité Judicial del Senado sobre el caso de los correos privados de Hillary Clinton, la Casa Blanca aprovechó y anunció su destitución fulminante. Acto seguido, una portavoz oficial, Sarah Sanders, señaló en una entrevista en la cadena Fox que era hora de dejar atrás la investigación del escándalo ruso.

“No hay nada ahí. Es tiempo de enfocarse en las cosas que interesan a los americanos”, declaró la portavoz de la Casa Blanca. Los demócratas denunciaron la maniobra y exigieron el nombramiento de un investigador independiente para blindar las pesquisas del FBI sobre la supuesta relación entre el Kremlin y el entorno de Trump en la campaña.

La victoria de Trump hizo desaparecer el caso del primer plano. Aunque el presidente no dejó de atacar esporádicamente a Comey, su ascenso a la Casa Blanca y la propia continuidad en el cargo del director del FBI alejaron los fantasmas. Hasta ayer.

Cuando nadie se lo esperaba, el fiscal general, Jeff Sessions, y su ayudante, Rod Rosenstein, dieron la estocada a Comey. En un escrito que revela una operación largamente preparada, Rosenstein, saca el caso de los emails  y establece que la actitud del director del FBI en este asunto “no puede ser defendida” y que la” reputación y la credibilidad del FBI han quedado severamente dañadas”.

“No entiendo su rechazo a reconocer el juicio casi universal de que estaba equivocado. Casi todo el mundo admite que cometió graves errores. Se equivocó al usurpar la autoridad del fiscal general el 5 de julio de 2016 y anunciar el cierre del caso. No corresponde al director del FBI hacerlo. Como mucho debería haber dicho que el FBI completó su investigación y haber presentado sus conclusiones a los fiscales. Pero el director del FBI no tiene el poder de suplantar a fiscales federales y asumir el mando del Departamento de Justicia”, sostiene Rosenstein.

En la carta dirigida a Trump, el fiscal general, que está inhabilitado en el caso ruso, recomienda un “nuevo comienzo” y que se elija a alguien que «siga fielmente las reglas y principios del Departamento de Justicia».

Trump envió a uno de sus antiguos guardaespaldas a entregar en la sede del FBI una misiva a Comey. En ella le comunicaba su “inmediata destitución por no ser capaz de dirigir efectivamente el FBI”.

La abrupta maniobra revela la sumisión de la fiscalía a los designios de Trump. Pero también levanta las sospechas de que el objetivo de la operación es neutralizar a Comey, considerado un independiente, y detener la investigación que desarrolla el FBI sobre la trama rusa.

«La decisión del presidente de despedir al hombre que está a cargo de investigar la colusión con Rusia despierta la pregunta de si la Casa Blanca no está interfiriendo en una materia criminal», señaló el congresista Adam B. Schiff, líder demócrata en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

Fuente: El País

Agregar comentario

Deja un comentario