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Jorge Barroso: Venezuela está cansada de la V República

“El costo ‘e la vida sube otra vez. El peso que baja, ya ni se ve y las habichuelas no se pueden comer, ni una libra de arroz, ni una cuarta ‘e café”. No, no se trata de una columna para cantar y disfrutar, la razón por la que esta semana comienzo este escrito con la canción del merenguero Juan Luis Guerra, es porque su letra está tan acertada con lo que estamos viviendo los venezolanos, que hasta resulta irónica.

La crisis económica tiene en jaque al bolsillo del venezolano. Cómo hace un trabajador que gana sueldo mínimo (Bs. 7.421, 68) para vivir y alimentar a su familia, cuando la canasta básica familiar se ubica por encima de 50 mil bolívares y se necesitan al menos cinco salarios mínimos para poder adquirirla. Sabiendo, además, que el venezolano es por costumbre de familias numerosas, donde el número de menores y jóvenes en edad escolar supera al de adultos en el núcleo familiar.

Los padres de familia tienen que sortearse la vida y discriminar entre comprar charcutería, ropa o pañales. Esto, claro está, si lo consiguen. El golpe al bolsillo con el inicio de clases y la compra de útiles escolares desbarató aún más las finanzas familiares. Hoy el venezolano padece la inflación más alta del mundo, con un acumulado de 142% al cierre del mes de septiembre. Otra demostración de que el modelo económico impuesto por el Gobierno Nacional fracasó. Un modelo que fue concebido para beneficiar a unos pocos y no al pueblo anhelante de soluciones.

Además escuchamos con alarmismo, cómo esta situación tan lamentable se ha convertido en una razón de burla para los voceros del Gobierno hacia el pueblo. Primero nos querían hacer creer el cuento que, en la llamada IV República el venezolano prefería comer Perrarina, porque según “era más económica que la carne o el pollo”, lo cierto es que hoy en día el sueldo no alcanza para comprar ninguna de las tres. Pero luego estos ‘ilustres’ voceros tienen la osadía de decirle al pueblo que coma “piedra frita”, mientras hacen una “cola sabrosa”. No sé en qué cabeza cabe que es “sabroso” levantarse a las 4 de la mañana a hacer cola, siendo presa fácil de la inseguridad, para que mendigar un par de paquetes de pasta, arroz o leche y además no poder comprar proteínas porque la plata no alcanza.

El abuso se hace evidente y es que quien no visita los supermercados del país no entiende de escasez y colas. Así como sucedió hace un tiempo con aquel conocido animador de televisión, que fue cachado en Aruba comprando leche al mayor, evidentemente a él no le parece “sabroso” hacer cola para comprar comida para su “¡familiaaaa!”.

Por eso, aquí cabe otro verso de la canción de Juan Luis, “la democracia no puede crecer si la corrupción juega ajedrez. A nadie le importa qué piensa usted, será porque aquí no hablamos francés”. Tal vez a ellos, que están acostumbrados al poder y se creen intocables, no les importa lo que usted piense, pero lo cierto es que en Venezuela somos muchos los que compartimos su realidad y que llevamos años trabajando sin descanso para contrarrestar tanta corruptela y descaro.

Desde la Unidad estamos visitando cada rincón de nuestro hermoso país, recogiendo la esperanza que aún queda en ese pueblo que sabe y está convencido que podemos vivir mejor. Rescatando al que en algún momento confió en ese grupito y que hoy está contento, porque se siente engañado y porque no le están dando lo que un día se le ofreció como proyecto de vida.

Es importante entender que, todos y cada uno de nosotros somos esa fuerza necesaria para salir adelante. Todos estamos convocados al cambio, al progreso y a las oportunidades, por eso este 6 de diciembre se abre una nueva oportunidad, un nuevo camino para marcar la ruta hacia un futuro mejor. No podemos desaprovecharla, aunque el cansancio es evidente en la población. Solo es un pequeño esfuerzo más, la única cola que debemos hacer con dignidad. Con tu voto estarás haciendo un gran aporte.

Venezuela está cansada de la V República. Salgamos este 6 de diciembre, a rechazar con contundencia tanto descaro y digamos en voz fuerte y alta que Venezuela quiere CAMBIO. Estoy seguro que lo lograremos en UNIDAD, no podemos dejarnos engañar. El futuro está cantado, abajo y a la izquierda.

Fuente: La Patilla

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